miércoles 18 de junio de 2008

Maestro bueno ¿Qué bien haré para tener la vida eterna?


Mateo 19.16-22 (De memoria)
Creo que muchos nos hemos preguntado si al final de todo esto ¿Llegaremos al cielo? Probablemente no dudando de nuestra salvación pero si de una manera curiosa o para seguir estimulando nuestras vidas a unirse cada día mas y mas a Jesús. Es bueno saber si uno está aprobado. Y de hecho si hay manera de saberlo. Hay forma de saber si estamos rumbo al cielo. Esta historia nos provee la información necesaria para estar tranquilos.
Algo muy interesante es como los otros escritores Marcos y Lucas narran el mismo acontecimiento:
¿Qué haré para heredar la vida eterna? Mc 10.17; Lc 18. Este Joven usó un término de pertenencia. La herencia es algo que se recibe de alguien gratuitamente. Algo material. El estaba muy acostumbrado a tener a recibir, pero parece que no estaba muy familiarizado con dar o renunciar.
La historia de este hombre es un precioso tesoro para el que detiene su atención lo suficientemente como para ver cosas que leyendo solamente no se ven. Jesús da a esta pregunta tres respuestas: v. 17a

1. ¿Qué te pasa? Se serio:
a) Jesús responde primeramente cuestiónale por el reconocimiento de llamarlo “bueno”. La Biblia enseña que Jesús era bueno, recto, santo no hay duda en eso. Pero Jesús entendía muy bien lo que este hombre quería y al aclararle que solo había uno bueno y ese era Dios, quiso responderle primeramente que la vida eterna en su origen proviene de Dios y por eso Dios es bueno. Que ningún hombre que él se topara por el camino podría ser lo suficientemente bueno como para heredarle la vida eterna que a la postre era lo único que le faltaba a este hombre entre sus posesiones.
b) El Joven rico estaba equivocado en cuanto a cómo se conseguía la salvación. El decía “Que haré”. Estaba lo suficientemente seguro que por ser rico no había nada inalcanzable debido a su seguridad en lo que tenia. Sus riquezas lo habían sacado de tantos problemas, lo habían protegido de tantas cosas que pensaba que de esta también lo iban a salvar. Amigo Hay mucha gente que piensa así. Creen que con la vida que llevan les basta y les sobra para estar bien con Dios. Creen que por tener una familia buena, su casa, recursos, etc., van a ir al cielo. Están engañados. Uno no puede sobornar a Dios. No es suficiente con saber que Jesús fue bueno.

2. Es más que llevarse bien con los demás v. 17b-18.
a) Me recuerda lo que dice Mateo 7.21.
b) Hacer la voluntad de Dios está bien, es justo. Dios nos ama por eso y también es señal reciproca de nuestro amor a Dios.
c) Pero con Cristo nunca es suficiente. Jesús quiere que deseemos más de él. Hay más que los fundamentos. Hay más allá de una vida servicial al hombre. Hay que poner a Cristo primero. Hay que dejarlo todo por él y vivir para él solamente.
d) Los mandamientos que Jesús menciono fueron los 5 de la segunda tabla de la ley. Representan los mandamientos que gobiernan nuestras relaciones con los demás. Pero la segunda petición representa el amor a Dios. Y ahí es donde muchos están perdiendo la vida eterna. Respetan al prójimo, trabajan, hacen obras de caridad. Pero no quieren comprometerse directamente con Dios en adoración. No quieren poner a Cristo primero.

3. Debes renunciar para ganar: v. 21.

a) Vender todo lo que tenés Joven. Únicamente podés obtener, perdiendo todo lo que poseés. Era un trueque material y espiritual. Iba a ganar más. Pero este hombre creía que su dinero era más importante que esa herencia. La gente que piensa que no es necesario reunirse, orar, estudiar, etc., y dejar de lado aquellas cosas que nos impiden ofrecer un servicio adecuado nunca van a recibir la vida eterna.
b) Jesucristo ofrece salvación gratuíta pues viene por gracia de Dios; pero esa gracia no iba a ser efectiva si aquel hombre no lo daba todo por ella, incluso renunciar a lo que tenía y esto era su riqueza.
c) Qué triste que la Biblia nos mencione que estas personas solo la valorarán en el día final. Ese día no habrá oportunidad para tener la vida eterna. Mateo 7.22-23; 25. 30.
Amigo. Le hablo en esta mañana con un deseo sincero y transparente de que usted entienda que si no abandona todo lo que no permita que Jesús tenga el primer lugar en su vida usted no será apto para vivir eternamente con Dios en el cielo. Debe de haber algo hoy que deba dejar a tras para obtener la vida eterna. Puede ser que lo que le cueste sea a usted mismo. Si amigo, renunciar a usted mismo. Sus gustos, sus placeres, sus opiniones, su libertad. Claro, no a todos se nos pide las mismas cosas. Pero si se nos da la misma herencia. La vida eterna. Esta es tan valiosa que vale todo lo que tenemos. Jesús nos la dejó gratuitamente para que nosotros la cambiemos por aquello que nos ata tanto a este mundo. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” Mateo 11. 28-30

1 comentarios:

Anónimo dijo...

el evangelio de cristo,nos enseña que no basta con ser buenos,que no basta con ser tibios e indecisos,jesucristo dio su vida para que nosotros obtuvieramos el perdon por nuestros pecados,sacrifico todo,fue humilde y obediente, y hoy y para siempre esta al lado de su padre,tambien nosotros debemos dejar todo,para volver a vivir con nuestro padre celestial.